HistoriasPortada-2

Fernando Escobar “Historias y Silencios”

(Fugazi FGZ 010463)

Temas:

Te debo una canción por primavera
que abril regala cantos de sirenas
que entonan en la roca las leyendas
De amores que no mueren, de quimeras

Te debo una canción por el verano
por tu cuerpo de lluvia que revive
de noche cuando canta entre mis manos
y estalla en un suspiro que redime

Te debo una canción y no es otoño
que el tiempo no es medida entre tus ojos
y el árbol de la vida da un retoño
si el fruto de tus besos aún recojo

Cuando los días son más largos
no cae la noche, se acobarda…
No cae la noche, se detiene en el vuelo de tu falda
No cae la noche, y yo me pierdo sin prisa por tu espalda

Te debo una canción para el invierno
que el frío siempre anida abrazos tiernos
y acuna entre tus sueños sin gobierno
un canto diferente, un tiempo alterno

Te debo una canción por tanto tiempo
de gritos y susurros dando vida
al cuenco de este cuerpo y a la herida
que aún mana por tu vientre aunque no quiera

No cae la noche, se detiene en el vuelo de tu falda
No cae la noche, yo me pierdo sin prisa por tu espalda
No cae la noche, se detiene en el vuelo de tu falda
No cae la noche, yo me pierdo sin prisa por tu espalda

Era como un cuento tu voz de madrugada
era como un sueño sentirte acurrucada
mirarte entre la risa de luna enamorada
saberte tan dispuesta de amor, espuma y alga

Bosque, playa y montes supieron de tu estampa
perdiéndose en mis brazos, clavándose en mi espalda
robando los silencios en plena madrugada
fingiendo no enterarse del despertar del alba

Y ahora…

¿Qué puedo decirte que incline la balanza?
¿Qué puedo ya contarte que firme nueva alianza?
y despierte viejas voces gastadas de esperanza,
regale algún motivo de abrazo y nuevas lanzas

Busco tierra adentro y me descubro en nada
pregunto por tus pasos, tu aroma y tu morada
tu vuelo de gaviota en libertad extrema
sin nubes, ni equipajes, ni autoridad suprema

¿Qué puedo repetirme que ahuyente los olvidos?
mantenga alerta el vuelo, la voz y los sentidos
regrese por mis pasos, ahuyente al enemigo
que acecha sigiloso… que siempre va conmigo

Era una canción, la imaginación,
una vida hecha y cantada a mi manera
era una canción, sin contradicción,
un abrazo, un beso, abrir nuevas fronteras

Era una cançó, la imaginació
una vida feta cantada així a la meva
era una cançó, sense contradicció
un petó, una abraçada, obrir noves fronteres

Dime, qué le dire al que viene
qué le diré a tu fruto
cuando pregunte ¿por qué?

Dime, qué le diré a tu retoño
cuando no entienda la vida
cuando se quiera marchar

Dime, qué le diré de las rosas
cómo explicarle esas cosas
que no podrá conocer

Dime, cómo explicarle al pequeño
que será piedra y no leño
para que pueda correr

¡Oye! cómo decirle que el hombre
daga y fusil en la mano
se ha ido a matar a su hermano ¡¡sí!!

¡Oye! qué le diré si en las noches
cuando él entone su canto
yo ya no pueda creer

Dime que pasará cuando piense
que tantas cosas que dije
sólo eran sueños que yo tuve
cuando pequeño temía
hacerle frente a la vida
y eché el silencio a volar

¡Oye! ¿Debo decirle que un brazo
es puño férreo y es mazo
y no cayado y bastón?
¿Sabes? que tengo heridas las manos
de tanto escavar en vano
la tierra, el alba y la Fe

Y no quisiste ser como el viento que retoza por las paredes
Va enardeciendo las olas, al ritmo de caracolas, de mar… de mar…
Vagaste por mis silencios y rehuiste el juego de bocas
Solo me queda en los labios el dulce amor que provocas… aún… en mí

Y ahora resulta que eres un sueño
Y ahora resulta que… he sido dueño
De una esperanza y un mes de enero
Que se ha colado bajo el tintero

Como un te quiero… sin ti, sin tí
Tu risa como un murmullo fue robando en las azoteas

Sueños de Luna, lunas también… algunos cientos de estrellas y luz… tu lu- uz
Regalas sueños por besos y… abrazos por despedidas
Grabé tu pelo en mi pecho, que hizo más honda la herida

Ya ves como es la vida
Y ahora resulta que eres un sueño
Y ahora resulta que… he sido dueño
De una esperanza y un mes de enero
Que se ha colado bajo el tintero
Como un te quiero… sin ti, sin tí

Que no nos roben la esperanza
que el futuro no sea más negro para todos
que la puerta no se cierre
ni el odio se acomode en las ventanas

Que pueda mirar de frente
y el miedo no se esconda en cada esquina
y que la muerte venga como cualquier peregrina
en el momento justo, para decir adiós

Que no nos roben la esperanza
con sus balas, ni sus odios
con sus miedos, sus despojos
con sus gritos, sus banderas
con sus muertos y sus muertes
sus mentiras, sus sandeces
¡Que no nos roben la esperanza!
¡Que con su miseria basta!

que aprendamos de la vida
del silencio al “no se olvida”
que hay un viento y un futuro
muchas manos contra el muro
Que no nos roben la esperanza
con su pan como mordaza
Pese más en la balanza
Nuestra voz que sus amenaza

Que mi mano no se extienda sola
ni mi boca explore el cielo en vano
y que sepas, aún a solas
encontrar el lado humano de las cosas

(Coro) Que no nos roben la esperanza, con sus balas ni sus odios…

Hay silencios que son cómplices
que desnudan nuestro espejo
silencios que son reflejo
del miedo… silencio viejo

Hay silencios que derraman
el terror por las entrañas
y aunque nadie diga nada
se saben cosas extrañas

Hay silencios que no existen,
silencios que se resisten
al rencor y la venganza,
que ponen en la balanza
el amor y la esperanza

Hay silencios de ignominia
silencios que en la rutina
por temor o por desidia
nos consumen media vida

Silencios que son cobardes,
silencios que hacen alarde
cuando el viento ya no arde
y el Sol calienta la tarde

Hay silencios que lastiman,
silencios que no se olvidan,
van urgando en los cajones
con perversas intenciones
mutilando las canciones

Hay silencios que no existen,
silencios que se resisten
al rencor y la venganza,
que ponen en la balanza
el amor y la esperanza (tri)

Mil historias perdidas luego un cuento
que ayer me abrazó la memoria besándome la sien
Mil historias que un día sin querer inventé
y fui perdiendo las horas con muñecos de papel

Avecillas de un bosque que no quiso crecer
que lejana del pueblo te voló la niñez!
Cantorcillos de noches que velaste en la Fe
de encontrarte mañana lo que hoy se te fue, sin querer

Volverás al recuerdo… le dirás que el ayer
es mejor que el silencio de hoy
y pedirás otra vez

Volverás al recuerdo… le dirás que el ayer
es mejor que el silencio de hoy
y pensarás en volver

Mil historias perdidas luego un cuento
que ayer me abrazó la memoria besándome la sien

En tus ojos y en tu risa puedo ver
una vida que sonríe, una muje-er
con un sueño en cada mano
y un temor nunca olvidado
que se mueve en tu regazo
entre el beso y el abrazo.
pie ligero no alza el vuelo sin razón

Cuando todo mira al norte
yo no sé escaparme de tu cuerpo…norte es.
Es tu magia que ha crecido
inventando algún motivo
otra historia siempre empieza
tras la rabia: la tibieza
de tu mano sobre el hombro y el amor.

Inquilina de las noches y el café
tienes siempre alguna cosa por hacer
de la fuerza que avasalla,
al final de la batalla
buscas luego la ternura
que mitigue la amargura
de esta guerra que te exige el ser mujer

En tus ojos y en tu risa puedo ver
una vida que sonríe, una mujer
y en un páramo escondido
se entrelazan y hacen nido
un halcón y tres estrellas
quién calienta a todas ellas
cuando escapas entre el sueño y mi canción

Pido parar, hay que parar este mundo loco
Pido bajar, hay que bajar de esta nave un poco

Palabras más, palabras menos
mitos, ritos nos ahogan
“que no llore, que usté es hombre”,
“niño, déjese ahí”

Palabras más, palabras menos
vencidos vamos todos
sino podemos mirar siquiera,
al otro de algún modo

Pido parar, hay que parar Este mundo loco
Pido bajar, hay que bajar de esta nave un poco

Compro, tengo, luego soy
viajo, vengo y voy
miro la tele, voy a algún bar
sin prisa bebo y muero

Piel de lycra, “movie star”,
lente oscuro, coche sport,
suave aroma, celular,
a ver quién me detiene

Pido parar, hay que parar Este mundo loco
Pido bajar, hay que bajar de esta nave un poco

Tambores de guerra suenan
sobre el viento una vez más
dicen que esta guerra es buena,
que nos salvará

Hay voces que anuncian vida
sobre de la muerte ajena
torpes miedos, vil mentira,
su ambición es ley suprema

Pido parar, hay que parar este mundo loco
Pido bajar, hay que bajar de esta nave un poco

Y tomé tus manos, inventando que era ayer
y miré a tus ojos como sin querer.
Tanto andar despiertos se nos vuelve una vez más
un principio abierto de silencio y soledad.
Como hablarte ahora, reinventar la realidad
y decir: “te quiero”… una vez más

Vivo yo empeñado en tu piel, cual tiempo atrás,
explorar los bordes de tus poros sin parar
Luego levar anclas con tu prisa por volar
y dejar que brote esa risa una vez más.
Como hablarte ahora, reinventar la realidad
y decir: “te quiero”… una vez más

Y soñar tu regreso de ese mundo que habitas
y esperarte sin duelo en mis notas, mis rimas.
Y tornar calle abajo, sin romper el misterio
del fugaz cautiverio de unos ojos y un beso
Y al final, al final de este cuento
que se escapa sin serlo,
encontrarte de nuevo
como en el tiempo primero

Y tomé tus manos, inventando que era ayer
y miré a tus ojos como sin querer.
Tanto andar despiertos se nos vuelve una vez más
un principio abierto de tristeza y soledad.
Como hablarte ahora, reinventar la realidad
y decir “te quiero” una vez más

Y soñar tu regreso de ese mundo que habitas
y esperarte sin duelo en mis notas, mis rimas.
Y tornar calle abajo, sin romper el misterio
del fugaz cautiverio de unos ojos y un beso
Y al final, al final de este cuento
que se escapa sin serlo,
encontrarte de nuevo
como en el tiempo primero

Primero pusimos un rey
Para que alguien nos diera voces
Luego inventamos la ley
Para ocultar nuestros miedos torpes

Siempre es más fácil huir
A esperar que el espejo un día
Te ayude a descubrir
Que eres viejo y sin utopías

Todos las canciones son letra y música de Fernando Escobar Zúñiga.

Adaptación del coro al catalá en “Era”: Joan Isaac.

Músicos Invitados:

• Joan Isaac; dueto en “Era”

• David Inzunza, piano y programaciones en “Dime”

• Ricard Miralles arreglo y piano en “Vagaste por mis silencios”

• Analí y Mariana Escobar; voz en “Mil Historias”

• Guitarras: Mizrahim Ramírez (Ex­Tragicomi-k) “Que no nos roben la esperanza” y “Hay Silencios”

• Amaury Pérez; dueto en “Norte”

• Adriana Santiago; dueto en “Una vez más”

Arreglos

Alejandro Segovia, arreglos, teclados y programaciones generales, excepto en “Dime” por David Inzunza y

“Vagaste por mis silencios” por Ricard Miralles.

Coros

Paloma Cumplido, Yolihuani Curiel y Sofía Orozco (Radaid), Analí Escobar, Juan Fernando Escobar, Mariana

Escobar, Fernando Escobar, Mariana Reynoso y Alejandro Segovia

Producción Musical: Alejandro Segovia

Producción Ejecutiva: Fernando Escobar

Diseño Portada: Gerardo Ramírez

Fotografías: Juan Fernando Escobar Ibáñez (según créditos), selección y dirección en esta tarea.

Ingeniero de Sonido: Arturo “Tuti Perales”.

Grabado: bases en estudios de los arreglistas y el resto en “Oigo Estudios”; excepto voces en “Era”,

grabadas por Raúl Cuevas en el Estudio “B+B” de Barcelona.

Dedicatoria

A mis amigos, mi familia y a mis compañeros en mis múltiples veredas, que alimentan la esperanza en lo

cotidiano de cada día, que me confirman que existen razones para mantener viva la esperanza, que me

ayudan a mirarme en el espejo, que comparten dudas y alegrías… vida al fin.

Agradecimientos:

Mi gratitud y afecto a Alex Segovia, por su chispa, las bromas, la exigencia, por comprometerse a fondo con

este disco y hacerlo más disfrutable (además de hermoso. A Joan Isaac, Amaury Pérez, Adriana Santiago,

Analí y Mariana Escobar por su talento y generosidad para dar nueva vida a estas canciones con sus

interpretaciones, por su sencillez y camaradería, por la alegría de estos encuentros. ).

Gracias a todo el equipo de “Oigo Estudios”, mi tocaya Fernanda Sandoval, Anita y al Tuti, por hacer suyo

“una vez más” otro proyecto mío, por todos los apoyos. A Raúl Cuevas, siguen las excusas para compartir

algo este andar en la música.

A todos los que participaron en coros, Paloma, Yolihuani, Sofía, Analí, Mariana, Juanfer, Mariana Reynoso,

Segovia (otra vez) por los momentos de risa, el entusiasmo, la enorme disposición y la creatividad.

Mizrahim, estupendo con las guitarras. Beto, carnal, siempre ahí, gracias. A todos los que día a día “me

empujan” un poquito para no abandonar… en especial, a Gabriela.

Fernando Escobar